Hay cosas inconfesables: la edad si eres una diva del escenario, a quién te llevó a votar el paro, lo que harías si no te condenaran por ello...
Pero si hay algo realmente, realmente inconfesable es que ves programas de los llamados de televisión basura.
Tu lista de programas (nunca demasiado larga, por favor) debe incluir algunos noticiarios (el de Piqueras no, por supuesto), unos documentales de baja audiencia (ya no están de moda los de animales de la 2: mucho mejor de economía, de ciencia o de viajes -eso no incluye Callejeros Viajeros-), algún programa de debate, alguna serie -siempre de culto- y, abriendo mucho la mano, algún programa de entretenimiento de personajes pesimistas (Wyoming, Buenafuente o similares).
Salirse de este abanico significa caer en el descrédito social. No perdamos eso de vista porque nuestra reputación puede verse mancillada en el momento en que algún comentario delate que sabemos el nombre de algún periodista despellejador, el nombre de alguna famosuela con ínfulas, los enredos amorosos, económicos, erótico-festivos o de cualquier otra índole de cualquier televisivo de Gabilondo para abajo.
Tenemos a nuestro alrededor a cientos de personas que se dejarían cortar un dedo antes de confesar que en algún momento de debilidad, de aburrimiento, de apatía o de relajación de costumbres han visto una tertulia de gritones, una puesta en escena de dramas familiares salpimentados con sorpresas desagradables, un cotilleo perverso, una recreación de vidas muertas y enterradas, una serie casposa, un noticiario sensacionalista...
Ha de tenerse un cuidado exquisito para que jamás, pero jamás, alguien pueda sospechar que hemos dejado a un lado "La insoportable levedad del ser" y hemos preferido ver un ratito de chismorreo para convencernos de lo bien que estamos nosotros de la cabeza.
Pero, claro, nadie es infalible y podemos, en un momento de descuido, hacer un comentario en voz alta sobre algo que estamos leyendo en el periódico del tipo "Anda, ésta se ha cambiado de programa" o "Uy, vuelve la nueva temporada de ....". Cuando eso nos ocurra y notemos miradas acusadoras sobre nosotros y sintamos que el suelo de nuestro prestigio se abre bajo nuestros pies sólo nos queda una salida: digamos con energía "Yo no lo veo ¿eh?, es que estaba haciendo zapping".
(Imagen: ideasnaranja.com)
martes, 5 de abril de 2011
domingo, 3 de abril de 2011
La Reina de los Males
"Soy la Reina de los Mares
ustedes lo van a ver,
tiro mi pañuelo al suelo
y lo vuelvo a recoger."
Así empezaba una canción con la cual saltábamos a la cuerda en nuestra tierna infancia mientras soñábamos con ser reinas de alguna cosa: de los mares o de lo que fuera.
Y por fin lo hemos conseguido. A estas alturas está claro que somos las Reinas de los Males. La publicidad se encarga de recordárnoslo desde la plataforma televisiva.
¿Cómo que no? Vamos a hacer un repaso.
- Pies cuarteados. Vergüenza al subir las escaleras mecánicas pues todos los ojos están puestos en sus talones. ¿Protagonista? Una mujer.
- Piernas doloridas, hinchadas, cansadas. No puede llegar a casa y hunde sus piernas en una fuente pública. ¿Protagonista? Una mujer.
- Uy, no puede sentarse por el fastidio que sufre en silencio. El sillón es su peor enemigo. ¿Protagonista? Una mujer.
- Manos como un pescador noruego sin ser un pescador noruego. ¿Protagonista? Una mujer.
- Retirada estratégica del filo de la mesa. Barriguita sospechosamente disfrazada de pez globo. ¿Protagonista? Una mujer.
- Ir de turista y no querer soltar lastre a menos que se coman yogures a tutiplén o se hagan chutes molestos. ¿Protagonista? Una mujer.
- Y, por supuesto, los males masculinos siempre compartidos con una mujer: dentaduras que se mueven, pelo que se cae, espalda que cruje, ojos que lagrimean...
Parece que sólo nos libramos de la irritación del afeitado diario. ¿O tampoco?
(Imagen: es.123rf.com)
ustedes lo van a ver,
tiro mi pañuelo al suelo
y lo vuelvo a recoger."
Así empezaba una canción con la cual saltábamos a la cuerda en nuestra tierna infancia mientras soñábamos con ser reinas de alguna cosa: de los mares o de lo que fuera.
Y por fin lo hemos conseguido. A estas alturas está claro que somos las Reinas de los Males. La publicidad se encarga de recordárnoslo desde la plataforma televisiva.
¿Cómo que no? Vamos a hacer un repaso.
- Pies cuarteados. Vergüenza al subir las escaleras mecánicas pues todos los ojos están puestos en sus talones. ¿Protagonista? Una mujer.
- Piernas doloridas, hinchadas, cansadas. No puede llegar a casa y hunde sus piernas en una fuente pública. ¿Protagonista? Una mujer.
- Uy, no puede sentarse por el fastidio que sufre en silencio. El sillón es su peor enemigo. ¿Protagonista? Una mujer.
- Manos como un pescador noruego sin ser un pescador noruego. ¿Protagonista? Una mujer.
- Retirada estratégica del filo de la mesa. Barriguita sospechosamente disfrazada de pez globo. ¿Protagonista? Una mujer.
- Ir de turista y no querer soltar lastre a menos que se coman yogures a tutiplén o se hagan chutes molestos. ¿Protagonista? Una mujer.
- Y, por supuesto, los males masculinos siempre compartidos con una mujer: dentaduras que se mueven, pelo que se cae, espalda que cruje, ojos que lagrimean...
Parece que sólo nos libramos de la irritación del afeitado diario. ¿O tampoco?
(Imagen: es.123rf.com)
viernes, 1 de abril de 2011
Abril florecía
"Abril florecía
frente a mi ventana.
Entre los jazmines
y las rosas blancas
de un balcón florido,
vi las dos hermanas.
La menor cosía,
la mayor hilaba...
Entre los jazmines
y las rosas blancas
la más pequeñita,
risueña y rosada
su aguja en el aire,
miró a mi ventana."
Antonio Machado y el mes de abril siempre irán unidos para mí. Vinculados para siempre por un poema que, hace ya muchos años, aprendí en la escuela.
Así es la memoria: une, ata, relaciona, desecha, escoge, olvida, recupera, valora, absuelve, acusa, reparte, miente, esconde, ilumina...
La memoria construye nuestra vida, le da sentido. A veces recordar es doloroso pero olvidar lo es más, como mucha gente descubre.
Reivindiquemos la memoria, el recuerdo. Saquemos las fotos, aireemos los baúles, refresquemos el pasado, recuperemos la infancia y la juventud, reconciliémonos con todo lo pasado. Abril nos ayuda: la luz, el aire, la vida que vuelve por encima de todo. Abril y el renacer. Abril y lo bueno que nos queda por vivir. El recuerdo y el futuro. La nostalgia y la ilusión.
Que nadie nos robe lo vivido y lo venidero. Que nadie nos robe el mes de abril.
(Imagen: Alejandro García Barranco)
frente a mi ventana.
Entre los jazmines
y las rosas blancas
de un balcón florido,
vi las dos hermanas.
La menor cosía,
la mayor hilaba...
Entre los jazmines
y las rosas blancas
la más pequeñita,
risueña y rosada
su aguja en el aire,
miró a mi ventana."
Antonio Machado y el mes de abril siempre irán unidos para mí. Vinculados para siempre por un poema que, hace ya muchos años, aprendí en la escuela.
Así es la memoria: une, ata, relaciona, desecha, escoge, olvida, recupera, valora, absuelve, acusa, reparte, miente, esconde, ilumina...
La memoria construye nuestra vida, le da sentido. A veces recordar es doloroso pero olvidar lo es más, como mucha gente descubre.
Reivindiquemos la memoria, el recuerdo. Saquemos las fotos, aireemos los baúles, refresquemos el pasado, recuperemos la infancia y la juventud, reconciliémonos con todo lo pasado. Abril nos ayuda: la luz, el aire, la vida que vuelve por encima de todo. Abril y el renacer. Abril y lo bueno que nos queda por vivir. El recuerdo y el futuro. La nostalgia y la ilusión.
Que nadie nos robe lo vivido y lo venidero. Que nadie nos robe el mes de abril.
(Imagen: Alejandro García Barranco)
Vuelos Herodes
Acabo de oír en la tertulia de Cuatro que la compañía Ryanair ofrecerá vuelos "sin niños". Los viajeros que compren sus billetes en estos vuelos deberán pagar más por ellos pero, a cambio, viajarán en el relax y la paz que sólo proporcionan los adultos.
Me parece una buena solución para adultos sin hijos, adultos con hijos en edades no molestas y adultos con hijos en edades molestas que han podido huir de ellos por unos días.
No obstante creo que esta compañía y otras muchas que quieran seguir su ejemplo podrían realizar vuelos adaptados para las diferentes idiosincrasias de cada uno de nosotros.
Así pues alabo su propuesta y añado otras de mi propia cosecha que podrían proporcionar suculentos beneficios a las compañías aéreas y un confort adicional a los viajeros.
Allá van:
- Vuelos estéticos: excluirían a los feos, malhechos y malrematados.
- Vuelos Quasimodo: excluirían a los guapos y atractivos.
- Vuelos nudistas: como su propio nombre indica.
- Vuelos familiares: oyentes de la Cope y fans de Rouco Varela.
- Vuelos homo: parejas del mismo sexo.
- Vuelos hetero: parejas de diferente sexo.
- Vuelos Falete: gordos.
- Vuelos Olivia: flacos.
- Vuelos Dorian Gray: sin abuelos.
- Vuelos Los Pajaritos: para mayores de 65.
Y así sucesivamente.
No he puesto el evidente -hombres, mujeres- porque éste debería ser ya de obligado cumplimiento.Con la ayuda de estas medidas evitaríamos contaminarnos de actitudes diferentes, de imágenes distintas, de voces discordantes, de posturas opuestas, de seres que nos son ajenos.
Larga vida a los cerebros que siempre están ofreciendo nuevas ideas para que la Humanidad enderece su camino.
(Imagen: anibatyisrael.blogspot.com)
Me parece una buena solución para adultos sin hijos, adultos con hijos en edades no molestas y adultos con hijos en edades molestas que han podido huir de ellos por unos días.
No obstante creo que esta compañía y otras muchas que quieran seguir su ejemplo podrían realizar vuelos adaptados para las diferentes idiosincrasias de cada uno de nosotros.
Así pues alabo su propuesta y añado otras de mi propia cosecha que podrían proporcionar suculentos beneficios a las compañías aéreas y un confort adicional a los viajeros.
Allá van:
- Vuelos estéticos: excluirían a los feos, malhechos y malrematados.
- Vuelos Quasimodo: excluirían a los guapos y atractivos.
- Vuelos nudistas: como su propio nombre indica.
- Vuelos familiares: oyentes de la Cope y fans de Rouco Varela.
- Vuelos homo: parejas del mismo sexo.
- Vuelos hetero: parejas de diferente sexo.
- Vuelos Falete: gordos.
- Vuelos Olivia: flacos.
- Vuelos Dorian Gray: sin abuelos.
- Vuelos Los Pajaritos: para mayores de 65.
Y así sucesivamente.
No he puesto el evidente -hombres, mujeres- porque éste debería ser ya de obligado cumplimiento.Con la ayuda de estas medidas evitaríamos contaminarnos de actitudes diferentes, de imágenes distintas, de voces discordantes, de posturas opuestas, de seres que nos son ajenos.
Larga vida a los cerebros que siempre están ofreciendo nuevas ideas para que la Humanidad enderece su camino.
(Imagen: anibatyisrael.blogspot.com)
miércoles, 30 de marzo de 2011
El cruce del Rubicón
Del cruce del Rubicón por Julio César viene el uso de esa expresión como sinónimo de lanzarse irrevocablemente a una empresa de arriesgadas consecuencias.
Definiendo empresa como acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo; definiendo arriesgado como aventurado, peligroso, osado, imprudente y temerario; definiendo consecuencia como hecho o acontecimiento que se sigue o resulta de otro nos encontramos con la fórmula perfecta para definir el paso a ser madre como "el cruce del Rubicón personal".
De lo anteriormente expuesto se deduce que hasta llegar a ese momento una se prepara física y psicológicamente para ello. Se deduce también que es una decisión meditada y a la cual se llega después de haber usado un análisis DAFO (estudio de las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades del sistema) cuyas conclusiones hayan resultado positivas.
Entendemos por debilidades la carencia de energía o vigor en las cualidades o resoluciones del ánimo; entendemos por amenazas los indicios de algo malo o desagradable; entendemos por fortaleza la fuerza, el vigor y la virtud que consiste en vencer el temor y huir de la temeridad; entendemos por oportunidad la sazón, la coyuntura, la conveniencia de tiempo y lugar. Y en este contexto entendemos el sistema como el núcleo familiar -reducido en el momento descrito a futuro padre y futura madre-.
Una vez efectuado dicho análisis y viéndose compensadas las debilidades y amenazas por las fortalezas y oportunidades, considerando que el sistema esté adecuadamente ensamblado en aspectos madurativos y considerando que la salud física y mental sea la adecuada se firma el acuerdo oportuno y... allá va.
Unos meses después, dependiendo según sesudos estudios de un 40% de empeño y un 60% de tino, llega el momento en que el Rubicón en forma de rotura de aguas se aparece ante nuestros ojos. Dicen que Julio César se detuvo un instante atormentado por las dudas pero ese instante ya no nos es concedido.
Dicen los que saben que las dos orillas del Rubicón representan la seguridad de la pertenencia a la tiranía y la peligrosa libertad.
Que cada una decida en qué orilla estaba antes y después.
(Imagen: confettybaby.blogspot.com)
Definiendo empresa como acción o tarea que entraña dificultad y cuya ejecución requiere decisión y esfuerzo; definiendo arriesgado como aventurado, peligroso, osado, imprudente y temerario; definiendo consecuencia como hecho o acontecimiento que se sigue o resulta de otro nos encontramos con la fórmula perfecta para definir el paso a ser madre como "el cruce del Rubicón personal".
De lo anteriormente expuesto se deduce que hasta llegar a ese momento una se prepara física y psicológicamente para ello. Se deduce también que es una decisión meditada y a la cual se llega después de haber usado un análisis DAFO (estudio de las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades del sistema) cuyas conclusiones hayan resultado positivas.
Entendemos por debilidades la carencia de energía o vigor en las cualidades o resoluciones del ánimo; entendemos por amenazas los indicios de algo malo o desagradable; entendemos por fortaleza la fuerza, el vigor y la virtud que consiste en vencer el temor y huir de la temeridad; entendemos por oportunidad la sazón, la coyuntura, la conveniencia de tiempo y lugar. Y en este contexto entendemos el sistema como el núcleo familiar -reducido en el momento descrito a futuro padre y futura madre-.
Una vez efectuado dicho análisis y viéndose compensadas las debilidades y amenazas por las fortalezas y oportunidades, considerando que el sistema esté adecuadamente ensamblado en aspectos madurativos y considerando que la salud física y mental sea la adecuada se firma el acuerdo oportuno y... allá va.
Unos meses después, dependiendo según sesudos estudios de un 40% de empeño y un 60% de tino, llega el momento en que el Rubicón en forma de rotura de aguas se aparece ante nuestros ojos. Dicen que Julio César se detuvo un instante atormentado por las dudas pero ese instante ya no nos es concedido.
Dicen los que saben que las dos orillas del Rubicón representan la seguridad de la pertenencia a la tiranía y la peligrosa libertad.
Que cada una decida en qué orilla estaba antes y después.
(Imagen: confettybaby.blogspot.com)
domingo, 27 de marzo de 2011
La barandilla en los balcones (II)
Hoy os acerco algunas de las frases que me llamaron la atención en cuatro libros muy diferentes entre sí.
"La gente sólo fotografía los momentos felices (...) La obsesión del álbum familiar por reflejar sólo lo bueno llega al extremo de que en ocasiones algunas fotografías aparecen rotas por la mitad, pues no es raro que expulsemos violentamente de la colección a quienes han salido de malas maneras de nuestras vidas."
"Si no te enganchas a las emociones colectivas, te vas quedando fuera de la realidad y tarde o temprano te tienes que pegar un tiro"
("Todo son preguntas" Juan José Millás)
"Te duermes y sueñas los pasos de tu madre en el pasillo. Eres un niño y el mundo no depende de ti. Puedes ser irresponsable y eso te proporciona un latigazo de felicidad. Te encoges un poco más y notas los dedos de tu madre en la frente."
"Algo que te concierne está sucediendo sin parar, aunque no sabes dónde."
"El odio es como intentar dormir con una nevera ronroneando al otro extremo del dormitorio."
"La filosofía oriental está concentrada en una pastilla de valium."
"...a los tontos les pasa lo que a todo el mundo: que les gusta estar en su ambiente."
"Algunos de aquellos niños, cuyo peso añoramos..."
("Algo que te concierne" Juan José Millás)
"Esto es lo que hay que conseguir: estar anclada a la vida de forma natural, sin hacerse tantas preguntas sobre los otros, sobre los enigmas, sobre el vacío."
("Historia de un abrigo" Soledad Puértolas)
"Un hito de la infancia, cuando las lágrimas de otra persona son más insoportables que las tuyas propias."
"Una familia es paz y es guerra."
("La conjura contra América" Philip Roth)
(Imagen: sepiensa.org.mx)
"La gente sólo fotografía los momentos felices (...) La obsesión del álbum familiar por reflejar sólo lo bueno llega al extremo de que en ocasiones algunas fotografías aparecen rotas por la mitad, pues no es raro que expulsemos violentamente de la colección a quienes han salido de malas maneras de nuestras vidas."
"Si no te enganchas a las emociones colectivas, te vas quedando fuera de la realidad y tarde o temprano te tienes que pegar un tiro"
("Todo son preguntas" Juan José Millás)
"Te duermes y sueñas los pasos de tu madre en el pasillo. Eres un niño y el mundo no depende de ti. Puedes ser irresponsable y eso te proporciona un latigazo de felicidad. Te encoges un poco más y notas los dedos de tu madre en la frente."
"Algo que te concierne está sucediendo sin parar, aunque no sabes dónde."
"El odio es como intentar dormir con una nevera ronroneando al otro extremo del dormitorio."
"La filosofía oriental está concentrada en una pastilla de valium."
"...a los tontos les pasa lo que a todo el mundo: que les gusta estar en su ambiente."
"Algunos de aquellos niños, cuyo peso añoramos..."
("Algo que te concierne" Juan José Millás)
"Esto es lo que hay que conseguir: estar anclada a la vida de forma natural, sin hacerse tantas preguntas sobre los otros, sobre los enigmas, sobre el vacío."
("Historia de un abrigo" Soledad Puértolas)
"Un hito de la infancia, cuando las lágrimas de otra persona son más insoportables que las tuyas propias."
"Una familia es paz y es guerra."
("La conjura contra América" Philip Roth)
(Imagen: sepiensa.org.mx)
viernes, 25 de marzo de 2011
Decálogo de oropel para tratar con adolescentes
Hoy una entrada de autoayuda: como tratar con los adolescentes y salir indemne física y psicológicamente.
Es un decálogo de oropel porque como dice el diccionario el oropel es "cosa de poco valor y de mucha apariencia" que es una buena definición para los consejos que se dan sin ser pedidos y que tienen buena voluntad pero poco más.
Y allá va:
1º Odian las preguntas obvias como por ejemplo "¿Qué? ¿Hace calor?" (cuando entran en casa sudando por cada pelo) o "¿Cómo ha ido el día?" (cuando llegan y tiran la mochila con asco). Evítelas y se ahorrará miradas de odio.
2º Odian las preguntas obvias sólo para ellos del tipo "¿Dónde vas?" "¿A qué hora vuelves?" "¿Con quién has estado?" Evitarlas no mejorará la relación pero ahorrará mentiras.
3º La pregunta "¿Tienes novia/o?" te incluye automáticamente en el club de los viejos entrometidos. Ensaye frente al espejo cómo tragársela cuando la tenga en la punta de la lengua.
4º Jamás pero jamás, jamás, le dé un beso en el perímetro de seguridad que rodee a su instituto, lugares de encuentro, locales favoritos de ocio, etc. (aproximadamente entre 300-1000 m. dependiendo de la susceptibilidad del adolescente en cuestión). Para evitar malentendidos evite si le es posible incluso el saludo.
5º La frase "Cuando yo tenía tu edad" es el camino más corto para que conecte el ipod, mp4 o similar. No crea por su cara de interés que le está escuchando. La practican varias horas al día en clase y la bordan.
6º Las comparaciones siempre son odiosas si es usted quien las hace y provocan en los adolescentes alteraciones neurológicas, sarpullidos, temblores, rictus faciales, tics incontrolables y, en ocasiones, demencia transitoria. Absténgase pues de "Tu primo ya está en la Universidad, fíjate", "El vecino del 3º se ha graduado con sobresaliente, ¿lo sabías?", etc.
7º Las comparaciones no sólo no son odiosas sino necesarias si son ellos quienes las hacen y provocan en los adultos alteraciones neurológicas, sarpullidos, temblores, rictus faciales, tics incontrolables y, en ocasiones, demencia transitoria. Prepárase pues a "Mi amigo vuelve a las cinco de la mañana", "La mitad de la clase ha suspendido más que yo", etc. Si no cree estar preparado consulte con su farmacéutico.
8º No intente elogiar su look, especialmente si está radicalmente alejado del suyo. Si usted, con traje y corbata o traje sastre, elogia sus pantalones caídos y sus bambas desabrochadas y pintarrajeadas cae inmediatamente en desgracia. Obsérvele con disimulo y no haga comentarios. En contra nunca pero a favor menos.
9º No intente confraternizar. Usted es el enemigo, no lo pierda de vista. Si cree tener algo en común con el adolescente en cuestión espere entre 5 y 10 años para decírselo.
10º Confecciónese un diccionario de trincheras que le ayude a no tener subidas de tensión. Algunos ejemplos de entradas: cuando dicen "tú flipas" quieren decir "creo que esa opción no va a ser posible"; cuando dicen "tú de qué vas" quieren decir "estudiaré tu propuesta"; cuando dicen "venga ya" quieren decir "dejemos esta conversación para otro momento"; cuando dicen "he suspendido cinco" quieren decir "en algunas materias no he obtenido los resultados apetecibles"; cuando dicen "yo voy con quien me da la gana" quieren decir "soy autónomo en la elección de mis compañías" y así sucesivamente.
Si cree que este decálogo es una patochada guárdelo celosamente y vuelva a abrirlo cuando sus hijos lleguen a la adolescencia. Si no los tiene y se le ha alterado el corazón leyéndolo olvídese de incluirlos en su hoja de ruta y cómprese un perro. Si los tiene y los está padeciendo actualmente consuélese con vídeos, álbumes y recuerdos varios que le remitan al pasado mientras con el estoicismo de un Buda espera tiempos mejores.
(Imagen: tomamimanored.blogspot.com)
Es un decálogo de oropel porque como dice el diccionario el oropel es "cosa de poco valor y de mucha apariencia" que es una buena definición para los consejos que se dan sin ser pedidos y que tienen buena voluntad pero poco más.
Y allá va:
1º Odian las preguntas obvias como por ejemplo "¿Qué? ¿Hace calor?" (cuando entran en casa sudando por cada pelo) o "¿Cómo ha ido el día?" (cuando llegan y tiran la mochila con asco). Evítelas y se ahorrará miradas de odio.
2º Odian las preguntas obvias sólo para ellos del tipo "¿Dónde vas?" "¿A qué hora vuelves?" "¿Con quién has estado?" Evitarlas no mejorará la relación pero ahorrará mentiras.
3º La pregunta "¿Tienes novia/o?" te incluye automáticamente en el club de los viejos entrometidos. Ensaye frente al espejo cómo tragársela cuando la tenga en la punta de la lengua.
4º Jamás pero jamás, jamás, le dé un beso en el perímetro de seguridad que rodee a su instituto, lugares de encuentro, locales favoritos de ocio, etc. (aproximadamente entre 300-1000 m. dependiendo de la susceptibilidad del adolescente en cuestión). Para evitar malentendidos evite si le es posible incluso el saludo.
5º La frase "Cuando yo tenía tu edad" es el camino más corto para que conecte el ipod, mp4 o similar. No crea por su cara de interés que le está escuchando. La practican varias horas al día en clase y la bordan.
6º Las comparaciones siempre son odiosas si es usted quien las hace y provocan en los adolescentes alteraciones neurológicas, sarpullidos, temblores, rictus faciales, tics incontrolables y, en ocasiones, demencia transitoria. Absténgase pues de "Tu primo ya está en la Universidad, fíjate", "El vecino del 3º se ha graduado con sobresaliente, ¿lo sabías?", etc.
7º Las comparaciones no sólo no son odiosas sino necesarias si son ellos quienes las hacen y provocan en los adultos alteraciones neurológicas, sarpullidos, temblores, rictus faciales, tics incontrolables y, en ocasiones, demencia transitoria. Prepárase pues a "Mi amigo vuelve a las cinco de la mañana", "La mitad de la clase ha suspendido más que yo", etc. Si no cree estar preparado consulte con su farmacéutico.
8º No intente elogiar su look, especialmente si está radicalmente alejado del suyo. Si usted, con traje y corbata o traje sastre, elogia sus pantalones caídos y sus bambas desabrochadas y pintarrajeadas cae inmediatamente en desgracia. Obsérvele con disimulo y no haga comentarios. En contra nunca pero a favor menos.
9º No intente confraternizar. Usted es el enemigo, no lo pierda de vista. Si cree tener algo en común con el adolescente en cuestión espere entre 5 y 10 años para decírselo.
10º Confecciónese un diccionario de trincheras que le ayude a no tener subidas de tensión. Algunos ejemplos de entradas: cuando dicen "tú flipas" quieren decir "creo que esa opción no va a ser posible"; cuando dicen "tú de qué vas" quieren decir "estudiaré tu propuesta"; cuando dicen "venga ya" quieren decir "dejemos esta conversación para otro momento"; cuando dicen "he suspendido cinco" quieren decir "en algunas materias no he obtenido los resultados apetecibles"; cuando dicen "yo voy con quien me da la gana" quieren decir "soy autónomo en la elección de mis compañías" y así sucesivamente.
Si cree que este decálogo es una patochada guárdelo celosamente y vuelva a abrirlo cuando sus hijos lleguen a la adolescencia. Si no los tiene y se le ha alterado el corazón leyéndolo olvídese de incluirlos en su hoja de ruta y cómprese un perro. Si los tiene y los está padeciendo actualmente consuélese con vídeos, álbumes y recuerdos varios que le remitan al pasado mientras con el estoicismo de un Buda espera tiempos mejores.
(Imagen: tomamimanored.blogspot.com)
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